¿Por qué comenzar a apostar por el marketing de contenidos?

blog-desmarca-2

Cada minuto se envían más de 200 millones de e-mails, su suben a la red unas 72 horas nuevas de vídeo, se publican 278.000 tweets, alrededor de 41.000 entradas en Facebook, y en Google se registran más de 2 millones de búsquedas. Sí, ¡cada 60 segundos!

clock

Para cuando acabes de leer esta publicación (menos de cinco minutos), se habrán generado solo en WordPress 1.700 posts nuevos y unas 2.800 nuevas páginas web habrán sido creadas. Por pura probabilidad, alguno de estos nuevos post y web tendrán una temática de contenido similar a la de este blog, y sólo nuestra capacidad de aportarte algo nuevo, interesante y útil, hará que vuelvas aquí y no a otro sitio para leer, debatir y aprender sobre marketing.

El problema de la sobreinformación

Como hemos visto, la información generada en el mundo cada minuto supera con creces la que una persona es capaz de asimilar, y esto es un problema que no es ni mucho menos ajeno al marketing y por ende, a la estrategia de las empresas. De acuerdo con una investigación del profesor de Comunicación canadiense Luc Dupont, una persona es expuesta de media a 3.000 mensajes publicitarios diarios, de manera directa e indirecta, de los cuales al final del día tan solo es capaz de recordar una docena. Para ser parte de esta docena, debes contar algo interesante.

La sobreinformación a la que está sometida la sociedad a todos los niveles, es tan dañina o más de lo que lo era la desinformación previa a la democratización informativa. Probablemente, a estas alturas ya habrás olvidado los datos leídos al principio. El bombardeo constante de nuevos datos nos hace caer en el agobio y la saturación, provocando que pasemos por alto informaciones que nos serían realmente útiles. En este punto, las empresas deben actuar generando contenido relevante, que ayude a sus clientes y genere debate, un contenido que enseñe y a la vez incite a reflexionar.

chatEl contenido mejora la imagen de marca

Pensar es la vía de escape de la saturación informativa, por medio de la reflexión generamos nuestras propias ideas y esto hace que pasemos de sujetos pasivos consumidores de información, a generadores de contenido, nos convierte en sujetos proactivos del sistema. Si además de hacer pensar a nuestros consumidores, les damos los medios para que divulguen esas ideas, estaremos fomentando la interacción empresa-consumidor, y lo que es más importante, la confianza en nuestra marca, gracias a una mayor apertura y al contacto directo y sincero entre nuestros clientes.

El marketing de contenidos no solo se genera en blogs, redes sociales o en la página web corporativa, una buena estrategia de contenido se debe notar en cualquier punto en el que empresa y consumidor se unan, ya sea en la red o en el entorno físico. De esta forma, la reputación online de la marca se verá reforzada y la imagen de marca ganará enteros a todos los niveles. Como ejemplo, las comunidades de usuarios, gestionadas por las propias marcas, pero abiertas a la participación de cualquier persona. La empresa conoce de primera mano las opiniones, quejas e inquietudes de sus consumidores, les puede dar una solución rápida y eficaz, pero además, el resto de usuarios pueden aconsejar y opinar al respecto, dotando de mayor credibilidad a la comunidad. Aquí, el contenido es “co-creado”; la prueba de fuego de que nuestra estrategia de contenidos está funcionando.

Redes sociales y marketing de contenidos

Las redes sociales, nos dan las mejores herramientas para que la interacción empresa-cliente se produzca, es por ello que son las facilitadoras de una buena estrategia de contenido, pero no debemos caer en el error de pensar en ellas como un fin (estar presentes), sino como un medio (participación activa). Gracias a estas, se pueden canalizar y estructurar las conversaciones en un entorno en el que los consumidores ya están presentes. El consumidor “juega en casa”, las empresas deben tener esto en mente y acudir a estos medios con la humildad de quien quiere aportar, no con el afán de usar el medio como mero canal de venta, de lo contrario, la marca carecerá de respeto social.

Y es que, tanto hablar de la importancia de las redes sociales para las empresas, que parece que éstas hayan olvidado que los medios sociales han cobrado la relevancia actual gracias a la gente y a su necesidad de conectarse, en ningún caso fueron pensados para las empresas, por lo que éstas, como agentes sociales, deben ganarse el derecho de compartir este espacio, y para ello, deben aportar contenido de valor.

Este contenido de valor, no es otra cosa que los conocimientos específicos de cada sector, la búsqueda de una mejor atención al cliente o la personificación de la marca vinculándola a un estilo de vida. Todas ellas, entre otras muchas, son fórmulas válidas para desarrollar el marketing de contenidos. Desde una floristería hasta una tienda de mascotas, pasando por Red Bull o Apple, cualquier compañía debe definir una estrategia de contenidos para poder participar de la conectividad de los medios sociales.

teamwork¿Por qué marketing de contenidos?

Si has leído hasta aquí y nunca antes habías oído hablar de este término, seguramente aún no tengas claro que es esto del marketing de contenidos. En la teoría es uno de tantos vocablos que “nos gusta inventar” a la gente de marketing para poder darle una definición académica aproximada estándar, aunque cada uno lo acaba interpretando un poco a su manera.

En la práctica, el marketing de contenidos es el porqué de nuestra presencia en internet, el motivo por el cual nuestra marca se ha incorporado al mundo online, aportando valor a quién nos lea, vea o escuche. En el marketing de contenidos no hay fórmulas estandarizadas de éxito, cada empresa debe saber lo que puede aportar, y estructurarlo de tal forma que el mensaje llegue claro, organizado y coherente a quién lo encuentre.

Si quieres poner en práctica una estrategia de contenido no tienes más que preguntarte ¿cómo puede mi marca aportar algo de utilidad a quien me encuentre? A partir de ahí sólo tienes que buscar la mejor fórmula para transmitirlo, una tarea menor, si lo que vas a compartir es realmente relevante. Los resultados para la empresa deberán ser evaluados a largo plazo, es una carrera de fondo en la que primero, debemos ser escuchados, en segundo lugar deberemos ser aceptados, para a continuación ser respetados y finalmente buscados, por consumidores y potenciales clientes. El marketing de contenidos no es promoción, sino atracción. Si se desarrolla de manera correcta, el vínculo entre marca y consumidor traspasará el plano económico para situarse en un plano emocional, en el que ambos se busquen no sólo para comprar y vender, sino también para compartir y debatir en torno a intereses comunes.